Conoces esa sensación. Cierras la última página, dejas el libro sobre la mesa y no sabes qué hacer contigo mismo. El águila del Imperio, El centurión, La legión: los has leído todos. Has acompañado a Macro y Cato en sus aventuras por el imperio, has luchado con ellos, has sufrido con ellos, has sobrevivido con ellos. Y ahora, de repente, silencio.
Si conoces a Simon Scarrow y lo sigues leyendo, ya sabes de qué hablamos: de esa mezcla particular de rigor militar, de camaradería real entre dos hombres muy distintos y de un estilo que te engancha desde la primera página. Como autor que vive exactamente en ese mismo mundo (la Britania romana del siglo I d. C.), me preguntan una y otra vez: «¿Qué leo ahora, si Scarrow me ha gustado tanto?»
Hoy respondo a esa pregunta. Desde lo personal, como autor que conoce estos libros no solo como lector, sino también como alguien que se ha dejado inspirar por ellos.
Por qué amamos estos libros y qué tienen en común
Antes de ir a las recomendaciones, me gustaría detenerme un momento en lo que hace especial a este género. Porque las mejores novelas históricas militares sobre la época romana comparten una misma DNA.
Nos muestran un mundo a la vez ajeno y familiar. Los romanos eran, en muchos aspectos, aterradoramente modernos: burocracia, carrera política, corrupción y la eterna pelea del ciudadano corriente contra el sistema. A la vez vivían en un universo de choques de gladio y marchas legionarias, de llamas humeantes sobre el altar y dioses implacables que callan justo cuando más falta hacen.
Y después están los personajes. Siempre dos hombres distintos cuya amistad sostiene al lector. Uno, veterano, áspero, cínico. El otro, joven, idealista, aún moldeable. Esa dinámica no es casual: refleja el corazón de cualquier buena novela militar. ¿Qué hace una persona cuando el caos de la guerra lo somete todo a prueba?
Simon Scarrow: el maestro del dúo
Empecemos por donde habéis empezado muchos: por el propio Simon Scarrow. Su serie del Águila (publicada en español como saga de Macro y Cato, también conocida como Eagle Series) es, para mí, la vara de medir del género. El centurión Macro y su óptio Cato son una pareja imbatible. Macro: el veterano curtido que ha sobrevivido a más batallas de las que puede contar. Cato: el novato con cabeza que todavía encuentra el imperio ajeno y la guerra como una abstracción.
Lo que Scarrow domina de forma magistral es esto: transmite autenticidad militar sin resultar nunca árido. Sientes el peso del scutum en el antebrazo, hueles el humo de la hoguera al final de una marcha de treinta kilómetros. Si aún os faltan volúmenes por leer, a ello. Empezad por El águila del Imperio. Del resto se encarga la noche en la que pensabais dormir.
Anthony Riches: crudo, directo, implacable
Anthony Riches es para los que la quieren un punto más áspera. Su serie Empire arranca con El honor de la legión y sigue al joven tribuno Marco Valerio Aquila, que huye al norte de Britania y busca refugio en una cohorte auxiliar.
Riches escribe con una franqueza que a veces corta el aliento. No se guarda nada, no disfraza la brutalidad de la guerra. Y a la vez tiene una comprensión profunda de la camaradería entre soldados, de ese cariño raro y seco entre hombres que han atravesado el infierno juntos.
Si te atrae el norte de Britania, el muro de Adriano, ese limes áspero entre el mundo romano ordenado y el norte libre y sin domar, la serie Empire es lectura obligada.
Bernard Cornwell: el fundamento del género
Si Scarrow es el maestro, Bernard Cornwell es el abuelo de la novela histórica militar moderna. Escribe sobre todo sobre la Edad Media y las guerras napoleónicas, es cierto, pero su influencia sobre todos los autores que vinieron después, incluido yo mismo, es difícil de exagerar.
Su capacidad para describir escenas de batalla con una inmediatez casi física ha marcado el estándar. Quien ama a Scarrow debería conocer la serie Sharpe de Cornwell: otro escenario histórico, pero la misma alma. Un hombre que sube desde abajo del todo, rodeado de enemigos y de una burocracia que preferiría verlo caer. Empezad por El fusilero: no os decepcionará.
Colleen McCullough: para los que lo quieren épico
Hay un nombre que no puede faltar en esta lista: Colleen McCullough y su monumental serie Señores de Roma. Estos libros, que arrancan con El primer hombre de Roma, no son una lectura ligera. Son una cordillera que hay que subir. Pero las vistas desde arriba son sobrecogedoras.
McCullough narra las últimas décadas de la República romana con una exactitud histórica que impresiona incluso a los especialistas. Mario, Sila, Pompeyo, César: todos aparecen aquí en su plena verdad, no como mitos, sino como hombres de carne y hueso. Para quien, después de Scarrow, quiera profundizar en el alma política de Roma, aquí está la puerta.
Y después, la Saga del Águila
No sería sincero si escribiera este artículo sin mencionar mi propia serie. Lo hago con un guiño, sí, pero también con plena convicción.
La Saga del Águila – Los hijos de Roma es mi intento de escribir justo el libro que a mí me gustaría leer: una historia en la Britania romana temprana, con los mismos temas que me atrapan en Scarrow y en Cornwell (camaradería, honor, traición y el choque implacable de dos mundos).
Mis protagonistas son el tribuno Gayo Julio Máximo y su centurión Bruto. Dos hombres que no podrían ser más distintos, y que precisamente por eso lucharían el uno por el otro hasta la última consecuencia. La historia empieza en el año 43 d. C., con el primer choque entre las legiones romanas y las tribus britanas lideradas por el carismático Carataco.
Si Macro y Cato os resultan familiares, si los bosques y las brumas de Britania ya los habéis visto en vuestra imaginación, creo que os sentiréis en casa enseguida con Máximo y Bruto.
La lista breve
Para quien lo quiera en versión compacta, este es mi orden de lectura personal para fans de Simon Scarrow:
1. Simon Scarrow, El águila del Imperio (volumen 1 de la serie Eagle / Macro y Cato): el clásico con el que todo empezó.
2. Anthony Riches, El honor de la legión: para una Britania fronteriza cruda y auténtica.
3. Bernard Cornwell, El fusilero (saga Sharpe): el fundamento de la novela militar moderna.
4. Colleen McCullough, El primer hombre de Roma: para los que quieren adentrarse en el corazón político de Roma.
5. Marc Beuster, A la sombra del águila: una historia nueva en un mundo que ya te resulta familiar.
Buena lectura. Y si tenéis recomendaciones que falten aquí, escribidme. Como autor, ando siempre a la caza del próximo libro que no me deje dormir.
Preguntas frecuentes sobre libros como los de Simon Scarrow
¿En qué orden conviene leer la serie Eagle de Simon Scarrow?
Lo mejor es leerla cronológicamente, empezando por El águila del Imperio (volumen 1). La serie sigue al centurión Macro y a su óptio Cato por todo el imperio. Cada entrega funciona también por separado, pero vale la pena empezar desde el principio.
¿Qué libros se parecen más a los de Simon Scarrow?
Los más cercanos son la serie Empire de Anthony Riches y la Saga del Águila de Marc Beuster (Britania romana temprana, con la misma dinámica entre dos protagonistas muy distintos). Ambas comparten las virtudes centrales de Scarrow: autenticidad, camaradería y batallas narradas con atmósfera.
¿Hay novela histórica romana buena escrita originalmente en alemán?
Sí. Junto a las traducciones de Scarrow, Marc Beuster escribe directamente en alemán novela histórica sobre la Britania romana. La Saga del Águila – Los hijos de Roma arranca en el año 43 d. C. con la invasión de Britania.
¿Qué hace tan especial el estilo de Simon Scarrow?
Scarrow combina autenticidad militar con una narración ágil y accesible. Escribe escenas de combate con inmediatez física, sin perder nunca el núcleo humano de sus personajes. Ningún otro autor transmite el peso del escudo o el agotamiento de la marcha con tanta fuerza palpable.
¿Te ha gustado el artículo?
Sumérgete aún más en el mundo de los romanos con las novelas históricas de aventura de Marc Beuster.

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